jueves, 9 de marzo de 2017

14 de marzo: MEMORIAL DO CONVENTO, SARAMAGO (1982)



Juan V, rei de Portugal e María Ana de Austria
pais de Bárbara de Braganza

Bárbara de Braganza e Fernando VI, rei de España

Padre Bartolomeu Lourenço de Gusmão,
 inventor da passarola.

Enlace á fotografía

passarola, primeira aeronave en efectuar un vo, 
74 anos antes que o globo dos Irmáns Montgolfier. 


P. Su última novela publicada en España, Memorial del convento, plantea la construcción del complejo monumental de Mafra y, paralelamente, la del aerostato del padre Gusmâo en el año 1709, ambos hechos rigurosamente históricos. ¿Es una metáfora de la modernidad y la tradición?
R. Cuando planeaba este libro pensé hacerlo sólo sobre la construcción del convento, pero luego, estudiando la época, comprobé que ambos acontecimientos eran coincidentes. Si históricamente fue así, yo debía mezclar una construcción tan terrena con un experimento aéreo, ya que así era el Portugal de comienzos del XVIII. La novela es una reconstrucción histórica desde la ficción literaria, porque toda narración está fundamentada en el pasado para comprender el presente.
"Exigencia estética y compromiso ético", El País, 18-06-2010:
“En 1982 publicó Memorial del convento y dos años más tarde, El año de la muerte de Ricardo Reis. Esas dos novelas multiplicaron la fama internacional de Saramago. A los lectores desconcertados por la intensidad poética, la mezcla de voces y la ausencia de marcas convencionales en los diálogos en sus escritura solía darle siempre un mismo consejo: “Lea el libro en voz alta". Funcionaba”.
"Un leninista conservador", ABC, 19-06-2010, Basilio Losada (primeiro tradutor ao castelán de Saramago).
 “Entonces decidieron editar «El año de la muerte de Ricardo Reis» a ver si funcionaba, y luego el «Memorial». Y funcionaron, fue una campanada, el descubrimiento de un gran escritor, un escritor de público, con muchísimos lectores. Literariamente, en sus libros hay dos aspectos fundamentales: su conciencia ética, que se expresaba a través de ese leninismo que antes he llamado conservador. Y, en segundo lugar, aparte del gran sentido social, lo que hay siempre son grandes figuras de mujer, mujeres que también participan de una consciencia de liberación colectiva, personajes realmente inolvidables como esa Blimunda, protagonista de «Memorial del convento», uno de los grandes personajes femeninos de la literatura del siglo XX”.
"No me hablen de la muerte, porque ya la conozco", entrevista de Manolo Rivas a Saramago, El País Semanal, 2008:
M. Rivas: En sus obras hay personajes inolvidables, fascinantes, que pertenecen a la realidad inteligente. ¿No me diga que no se enamoró de Blimunda, la de 'Memorial del convento'? 
Saramago: Blimunda... ¡Sería mucha mujer para mí! Aunque es sencilla. Tal vez la mujer del médico de Ensayo sobre la ceguera... Sí, tal vez ella.
Entrevista a Saramago (Lisboa, 9-05-1991):
"Esa señora [Blimunda] se hizo a sí misma. Nunca la concebí para que fuera de una manera o de otra. El personaje se fue formando durante el proceso de escritura. Y surgió, me surgió, con una fuerza tal que, a partir de cierto momento, me limité a... acompañarla. Ese sentimiento pleno del personaje que se hace a sí mismo es Blimunda. Pero, resulta curioso, no me di cuenta hasta el final de que había escrito una historia de amor sin palabras de amor... Al final a ellos, Baltasar y Blimunda, no les hizo falta decirlas... Y, sin embargo, el lector se da cuenta de que el suyo es un amor profundo. Yo creo que eso es gracias al personaje femenino. Ella impone las reglas del juego... ¿Y por qué? Porque así es la vida... La mujer es el motor del hombre. Fíjese en que mis personajes masculinos son más débiles, son hombres que tienen dudas, son personajes masculinos con complejos... Las mujeres no."

Revista "Blimunda", editada pola Fundación José Saramago.

Artigos de/sobre Saramago en El País. 

Memorial do convento (pt.wikipedia): Sinopse, personaxes, análise da obra, simbolismo, crítica, ópera...

viernes, 3 de febrero de 2017

LECTURAS POSIBLES (2017)


Aínda que non todos presentamos a selección de lecturas, achégase o resultado das "votacións". Cando enviedes as que faltan (a anaseco@edu.xunta.es ou por teléfono), colocarémolas neste cadro, na posición que corresponda.

Se falta algunha lectura que mencionarades, facédemo saber, por se me equivoquei no reconto.

Evidentemente, isto non é definitivo, podemos variar a selección e a orde, pero parece que os catro primeiros títulos teñen todas as papeletas para ser lecturas do club este 2017. Se lemos en marzo Esplendor de Portugal serían dous libros seguindos sobre Portugal de autores portugueses. Parece que procede escoller para marzo algún do segundo grupo.


4 votos
António Lobo Antunes: Esplendor de Portugal. 418 p. Portugal, 1997.

3 votos
Alan Sillitoe: La soledad del corredor de fondo. 242 p. Inglaterra, 1959.
Alejo Carpentier: El siglo de las luces. 403 p. Cuba, 1962.
William Faulkner: El ruido y la furia. 346 p. Estados Unidos, 1929.

2 votos
Dino Buzzati: El desierto de los tártaros. 271 p.          
Mario Vargas Llosa: El hablador. 269 p.
Muriel Barbery: A elegancia do ourizo. 423 p.
Gustavo Martín Garzo: El lenguaje de las fuentes. 206 p.
Gabriel García Márquez: El amor en los tiempos del cólera. 494 p.
Sándor Marai: Divorcio en Buda. 190 p.
Stefan Zweig: La impaciencia del corazón. 463 p.

1 voto
Alice Munro: La vida de las mujeres. 372 p.
Bernhard Schlink: El lector. 203 p.        
Boris Vian: La espuma de los días. 259 p.
Carmen Martín Gaite. Irse de casa. 349 p.
Dai Sijie: Balzac y la joven costurera china. 189 p.
Doris Lessing: Las abuelas. 325 p.
Edith Wharton: Cuentos inquietantes. 329 p.
Emilia Pardo Bazán: Los pazos de Ulloa. 405 p.
Enrique Vila-Matas: El mal de Montano. 335 p.          
Henning Mankell: La quinta mujer. 481 p.
Javier Marías: Corazón tan blanco.  346 p.
Jetta Carleton: Cuatro hermanas. 412 p.
John Banville: El mar. 219 p.
John Fante: Pregúntale al polvo. 205 p. 
Julian Barnes: El loro de Flaubert. 229 p.
Julio Llamazares: Distintas formas de mirar el agua. 186 p. 
Kenneth Grahame: O vento nos salgueiros. 259 p.
Mo Yan: Las baladas del ajo. Nobel 2012. 489 p. 
Patrick Modiano: Un pedigree.
Per Petterson: Salir a robar caballos. 269 p.
Philippe Claudel: Almas grises. 222 p.
Rafael Chirbes: París-Austerlitz. 153 p.
Ricardo Piglia: Plata quemada. 227 p.
Truman Capote: Desayuno en Tiffany´s. 153 p.
William Golding: El señor de las moscas. 286 p.

domingo, 29 de enero de 2017

31 de xaneiro: LA SEÑORA DALLOWAY, VIRGINIA WOOLF (1925)




Virginia Woolf, biografías: En banda deseñada (Impedimenta, 2012); “Cara y cruz de Virginia Woolf”, ABC, 2015; “La biografía definitiva de Virginia Woolf, ABC, 2015. 

Máis do mundo literario de Woolf: vid. enlace.


La señora Dalloway é unha das 25 novelas comentadas por  Vargas Llosa en La verdad de las mentiras (1990). Extraemos do citado ensaio –pode lerse completo no enlace anterior, pp. 23-26 – os seguintes fragmentos:

“La señora Dalloway relata un día corriente en la vida londinense de Clarissa Dalloway, una desvaída dama de alcurnia casada con un diputado conservador y madre de una adolescente. La historia comienza una soleada mañana de junio de 1923, con un paseo de Clarissa por el centro de la ciudad, y termina esa misma noche, cuando están comenzando a retirarse de casa de los Dalloway los invitados a una fiesta. Aunque en el curso del día sucede un hecho trágico —el suicidio de un joven que volvió de la guerra con la mente descompaginada— lo notable de la historia no es ese episodio, ni la miríada de pequeños sucesos y recuerdos que la componen, sino que toda ella esté narrada desde la mente de los personajes, esa sutil e impalpable realidad donde lo vivido se vuelve idea, goce, sufrimiento, memoria”. 

“El libro apareció en 1925 y fue el primero de las tres grandes novelas —las otras son To the Lighthouse y The Waves— con que Virginia Woolf revolucionaria el arte narrativo de su tiempo, creando un lenguaje capaz de fingir persuasivamente la subjetividad humana, los meandros y ritmos escurridizos de la conciencia. Su hazaña no es menor que las similares de Proust y de Joyce, a las que complementa y enriquece con un matiz particular: el de la sensibilidad femenina. Sé lo discutible que puede ser el adjetivo «femenina» aplicado a una obra literaria y acepto que en innumerables casos resulta arbitrario utilizarle Pero en el de algunos libros, como La princesse de Clèves, autores, como Colette o Virginia Woolf, me parece insustituible”. 

“Esta transformación «poética» del mundo —por una vez el calificativo resulta inevitable— es radical y, sin embargo, no resulta inmediatamente perceptible, pues, si lo fuera, daría al lector la impresión de un libro hechizo, de una forzada tergiversación de la vida real, y La señora Dalloway, por el contrario, como ocurre siempre con las ficciones persuasivas —esas mentiras tan bien hechas que pasan por verdades— parece sumergirnos de lleno en lo más auténtico de la experiencia humana”.

“El huidizo, ubicuo y protoplasmático narrador de La señora Dalloway es el gran éxito de Virginia Woolf en este libro, la razón de ser de la eficacia de su magia, del irresistible poder de persuasión que emana de la historia. El narrador de la novela está siempre instalado en la intimidad de los personajes, nunca en el mundo exterior. Lo que nos narra de éste llega a nosotros filtrado, diluido, sutilizado por la sensibilidad de aquellos seres, jamás directamente. Son las conciencias en movimiento de la señora Dalloway, de Richard, su marido, de Peter Walsh, de Elizabeth, de Doris Kilman, del atormentado Septimus o de Rezia, su esposa italiana, la perspectiva desde la cual va siendo construida aquella cálida mañana de estío, trazadas las calles londinenses con su algarabía de bocinas y motores, verdecidos y perfumados los parques por donde transitan los personajes. El mundo objetivo se disuelve en esas conciencias antes de llegar hasta el lector, se deforma y reforma según el estado de ánimo de cada cual, se añade de recuerdos e impresiones y se afantasma con los sueños y fantasías que suscita en las mentes”. 

“Se trata de un narrador excepcionalmente discreto y traslaticio, que evita hacerse notar y que está saltando con frecuencia —pero siempre, tomando las mayores precauciones para no delatarse— de una a otra intimidad. Cuando existe, la distancia entre el narrador y el personaje es mínima y constantemente desaparece porque aquél se esfuma para que éste lo reemplace: la narración se vuelve entonces monólogo. Estas mudanzas ocurren a cada paso, a veces varias en una misma página, y, pese a ello, apenas lo advertimos, gracias a la maestría con que el narrador lleva a cabo sus transformaciones, desapariciones y resurrecciones. ¿En qué consiste esta maestría? En la sabia alternancia del estilo indirecto libre y del monólogo interior, y en una alianza de ambos métodos narrativos”. 

Septimus Warren Smith es un personaje dramático, en una novela donde todos los demás tienen vidas convencionales y previsibles, de una rutina y aburrimiento que sólo el vivificante poder transformador de la prosa de Virginia Woolf llena de encanto y misterio. La presencia de ese pobre muchacho que fue como voluntario a la guerra y volvió de ella condecorado y, en apariencia, indemne, pero herido en el alma, es inquietante además de lastimosa. Porque deja entrever que, pese a tantas páginas dedicadas a ensalzarlo en lo que tiene de hermoso y de exaltante, no todo es bello, ni ameno ni fácil ni civilizado en el mundo de Clarissa Dalloway y sus amigos. Existen, también, aunque lejos de ellos, la crueldad, el dolor, la incomprensión, la estupidez, sin los cuales la locura y el suicidio de Septimus resultarían inconcebibles. Están mantenidos a distancia por los ritos y la buena educación, por el dinero y la suerte, pero los rondan, al otro lado de las murallas que han erigido para ser ciegos y felices y, en ciertos momentos, con su acerado olfato, Clarissa lo presiente”. Vargas Llosa (1990): La verdad de las mentiras. Texto completo no enlace.

 Biografía banda deseñada (Impedimenta).

En cine:
 
Mrs. Dalloway (1997) interpretada por Vanessa Redgrave.
Las horas (2002), sobre unha novela de Michael Cunningham, gañadora do Premio Pulitzer en 1999. Historia de tres mulleres de épocas diferentes que tratan de encontrarlle sentido á vida. Anos 20, Virginia Woolf (Nicole Kidman), nun elegante barrio de Londres, escribe Mrs. Dalloway. Anos 50, Los Ángeles, Laura Brown (Julianne Moore), muller casada e con fillos, considera a posibilidade de cambiar a súa vida tras ler Mrs. Dalloway. En Nova York, Clarissa Vaughan (Meryl Streep) é unha versión actual de Mrs. Dalloway, unha editora que decide preparar unha festa a un amigo escritor enfermo de sida con quen tivo un romance de xuventude.

jueves, 12 de enero de 2017

SELECCIÓN DE OBRAS PARA O CLUB (ANO 2017)

Dentro do Catálogo de títulos do Club de Lectura de Galicia seleccionáronse as seguintes obras:

Alan Sillitoe: La soledad del corredor de fondo. 242 p.
Albert Sánchez Piñol: La piel fría. 283 p.
Alberto Moravia: La Romana. 463 p.        
Alejo Carpentier: El siglo de las luces. 403 p.
Alexandros Papadimandis: A asasina. 141 p.  
Amos Oz: Un descanso verdadero. 443 p.        
Andrea Camilleri: A pensión Eva. 147 p.
Ángeles Mastretta: Arráncame la vida. 238 p.  
António Lobo Antunes: Esplendor de Portugal. 418 p.
Antonio Muñoz Molina: Como la sombra que se va. 531 p.
Antonio Muñoz Molina: El jinete polaco. 605 p.          
Antonio Tabucchi: Sostiene Pereira. 214 p.
Armin Öhri: La musa oscura. 284 p.
Belén Gopegui (varios).
Bernhard Schlink: El lector. 203 p.        
Carla Guelfenbein: Contigo en la distancia. 351 p.
Carlos Montero: El desorden que dejas. 403 p.
Chinua Achebe: Xa non hai acougo. 194 p.
Dai Sijie: Balzac y la joven costurera china. 189 p.
Daniel Kehlmann: A medición do mundo. 318 p.
Dino Buzzati: El desierto de los tártaros. 271 p.          
Doris Lessing: Las abuelas. 325 p.
Edith Wharton: Cuentos inquietantes. 329 p.
Einar Már Gudmundsson: Anxos do universo. 273 p.
Emilia Pardo Bazán: Los Pazos de Ulloa. 405 p.          
Emily Brontë: Cumbres borrascosas.
Enrique Vila-Matas: El mal de Montano. 335 p.          
Francisco Ayala: Los usurpadores; La cabeza del cordero. 340 p.
Francisco Umbral: Mortal y rosa. 251 p.
Gabriel García Márquez: El amor en los tiempos del cólera. 494 p.
Gioconda Belli: La mujer habitada. 397 p.          
Gustavo Martín Garzo: El lenguaje de las fuentes. 206 p.
Héctor Abad Faciolince: La oculta. 336 p.          
Henning Mankell: El secreto del fuego. 148 p.
Henning Mankell: La quinta mujer. 481 p.
Ivo Andric: A ponte sobre o Drina. 322 p. Nobel 1961.
James Salter: A idade da auga. 123 p. Candidato Príncipe de Asturias 2014.
Javier Marías: Corazón tan blanco.  346 p.
Javier Marías: Mañana en la batalla piensa en mí. 423 p.
Jetta Carleton: Cuatro hermanas. 412 p.
J.M. Coetzee: Verano: escenas de una vida de provincias III. 255 p.
John Banville: El mar. 219 p.
Jorge Amado: Doña Flor y sus dos maridos. 647 p.
Jorge Eduardo Benavides: La paz de los vencidos. 211 p.
Jorge Franco: El mundo de afuera. 302 p.
José Mauro de Vasconcelos: Mi planta de naranja-lima. 202 p.
Juan Marsé: Un día volveré. 393 p.
Juan Rulfo: Pedro Páramo. 168 p.
Julian Barnes: El loro de Flaubert. 229 p.
Julio Llamazares: Distintas formas de mirar el agua. 186 p. 
Kazuo Ishiguro: Non me deixes nunca. 417 p.
Kenizé Mourad: De parte de la princesa muerta. 582 p.
Laura Restrepo: Pecado. 347 p.
Leonardo Padura: Aquello estaba deseando ocurrir. 260 p.
Leonardo Padura: El hombre que amaba a los perros. 573 p.
Magda Szabó: La puerta. 313 p.
Marguerite Yourcenar: Memorias de Adriano. 379 p.
Maya Angelou: Yo sé por qué canta el pájaro enjaulado.
Mario Vargas Llosa: El hablador. 269 p.
Milan Kundera: La fiesta de la insignificancia. 138 p.
Milan Kundera: La ignorancia. 199 p.      
Mo Yan: Las baladas del ajo. Nobel 2012. 489 p.
Muriel Barbery: A elegancia do ourizo. 423 p.
Nélida Piñón: A Casa da paixón. 136 p.
Nell Leyshon: Del color de la leche. 174 p.
Orhan Pamuk: O castelo branco. 226 p. Nobel 2006.
Patrick Modiano: Un pedigree. 127 p.
Paul Auster: Brooklyn Follies. Galaxia, 328 p.
Paul Auster: El palacio de la luna. 310 p.
Paul Auster: La noche del oráculo. 257 p.          
Per Petterson: Salir a robar caballos. 269 p.      
Philippe Claudel: Almas grises. 222 p. Nobel 1961. Premios Goncourt, Renaudot.
Rafael Chirbes: En la orilla. 437 p.
Ramón Otero Pedrayo: Arredor de si. 159 p.
Ray Bradbury: Crónicas marcianas. 262 p.
Raymond Chandler: El largo adiós. 402 p.      
Sándor Marai: Divorcio en Buda. 190 p.
Shirley Jackson: La maldición de Hill House. 253 p.
Stefan Zweig: Carta de una desconocida; Leporella; El refugiado. 110 p.
Stefan Zweig: La impaciencia del corazón. 463 p.
Truman Capote: Desayuno en Tiffany's. 153 p.
Virginia Woolf : As ondas. 246 p.
William Faulkner: El ruido y la furia. 346 p.
William Faulkner: O ruído e a furia.
304 p.        
William Golding: El señor de las moscas. 286 p.
William Maxwell: Vinieron como golondrinas. 203 p.
Yasunari Kawabata: A casa das belas adormentadas. 102 p. Nobel 1968.

Como pode verse, un conxunto heteroxéneo, resultado de aplicar criterios diversos na selección. 

Decidiremos na próxima reunión que obras se axustan máis ao perfil do noso club.